COMO PRODUCIR CARNE DE TERNERA SALUDABLE

La alimentación de terneros con cereales y soja (en forma de pienso compuesto) y con paja de cereal como única fuente de fibra, no es la adecuada para un rumiante, y por tanto comporta un stress metabólico al animal produciendo problemas patológicos, que influyen de forma negativa en la salud del animal y por tanto, en la calidad de la carne obtenida a posteriori, pero a la vez permite un engorde rápido del ganado, consiguiendo canales comerciales, con un peso asequible para el mercado. La carne de los animales alimentados con pienso contiene niveles màs elevados en ácidos grasos omega-6 (perjudiciales) y más baja en ácidos grasos omega-3 (beneficiosos).

Si los terneros se alimentan con pasto, hierbas, (en forma de forraje, alimentación adecuada para un rumiante), su carne se vuelve más alta en ácidos grasos omega-3 y más baja en ácidos grasos omega-6, además, la carne de pastoreo también tiene mucho más altos los niveles de ácido linoleico conjugado (ALC), que se encuentra sobretodo en la grasa infiltrada de la carne. Este ALC se crea a partir de la ingesta de alimentos que contienen altos niveles de ácido linoléico, (como el girasol, el lino, el bagazo de cerveza) y de alimentos fibrosos (forrajes), ya que son los causantes de que, junto con el proceso de rumia natural del vacuno, aumenten el proceso de síntesis del ALC. La ingeniería alimentaria, permite enriquecer de forma artificial ciertos alimentos con ácidos grasos omega 3, pero en la carne es imposible, sólo puede hacerse de forma natural, tal como hemos explicado anteriormente.

En resumen: con esta alimentación natural en forma de forrajes equilibramos el contenido en la grasa de la carne de los terneros de grasas saturadas, “perjudiciales” a favor de las insaturadas, “beneficiosas”. Este es nuestro logro; que a partir de la alimentación que damos a nuestras terneras/os podemos conseguir carnes equilibradas, sanas y saludables para el consumidor.